Carencias y excesos de la Marihuana

  CARENCIA Y EXCESO DE NITROGENO (N) El nitrógeno es el elemento que en mayor abundancia necesita la planta, se utiliza en el crecimiento de hojas y tallos y para la síntesis de la clorofila y de los cannabionoides, el nitrógeno es muy importante sobre todo en el periodo vegetativo de la planta, la deficiencia de este elemento suele ser común sobre todo en tierras donde llueva mucho o en tiestos donde el sustrato se agota rápidamente. Las primeras muestras de deficiencia de nitrógeno es el amarillamiento de las hojas inferiores y más viejas de las plantas. Al no disponer de un correcto suministro de nitrógeno estas hojas dejan de producir clorofila y la zona de entre los nervios se vuelve amarilla, mientras que los nervios permanecen de un color verde. A medida que aumenta la necesidad de nitrógeno, las hojas amarillearan mientras el tallo y el envés de algunas hojas se tornan de un color morado rojizo. Las hojas adquieren un color amarillo intenso que se va tornando a un color marrón óxido que empieza por las puntas de los foliolos y se extiende en poco tiempo marchitando el resto de la hoja.    Las plantas mostraran un crecimiento lento y serán débiles. La calidad y la producción se verán reducidas. La sobredosis de nitrógeno da lugar a un follaje demasiado exuberante respecto al sistema radicular lo que hace que nuestras plantas se espiguen y sus ramas y tallos se vuelvan más blandos, quebradizos y vulnerables al estrés y a los ataques de patógenos y hongos. Otro signo de exceso de nitrógeno es que las hojas de las plantas afectadas adquieren una característica forma de “garra” y se tornen de un color verde oscuro. También es frecuente la aparición de clorosis y necrosis más o menos acentuada en las puntas de los foliolos tanto en las hojas nuevas como en las más viejas. En estos casos la disminución en el rendimiento de las plantas es segura y dependiendo de la variedad cultivada, los cogollos se verán más o menos afectados por el espigamiento. Para tratar la sobre fertilización de nitrógeno, lo mejor es lixiviar (tratar una sustancia compleja, como un mineral, con un disolvente adecuado para separar sus partes solubles de las insolubles.) bien el medio y dejar de abonar durante siete o diez días antes de cosechar para que las plantas consuman el nitrógeno que todavía tienen en las hojas. Recuerda que la marihuana procedente de plantas cosechadas con exceso de nitrógeno tiene una mala combustión debido a alta concentración de nitratos (estos compuestos son radicales libres muy cancerígenos), por lo que es especialmente importante dejar de abonar antes de cortar nuestras plantas y si fuera preciso lixiviar bien con agua abundante el medio de cultivo para asegurarnos de obtener un producto lo más limpio posible y de la mayor calidad. CARENCIA Y EXCESO DE FOSFORO (P) El fósforo se utiliza en la formación de flores y raíces, y en la transferencia de la energía solar a compuestos químicos, es necesario principalmente en las primeras etapas de crecimiento y floración, el fósforo acelera la floración y produce flores grandes y cogollos densos. La carencia de fósforo causa retrasos en el desarrollo y disminución en la ramificación de la planta. Las puntas de las hojas más viejas se oscurecen y se rizan hacía abajo. Las hojas más afectadas presentan manchas oscuras que terminan necrosándose (muriendo) y finalmente adquieren un tono oscuro y purpúreo, se secan, arrugan y por último se caen. Las plantas afectadas quedan muy debilitadas y son más vulnerables a infecciones por hongos patógenos y plagas. La sobre fertilización o exceso de fósforo puede tardar en manifestarse algunas semanas y aunque muchas variedades de marihuana lo toleran bien suele interferir en la absorción del calcio, el hierro, el magnesio y el zinc. Así pues el exceso de fósforo es difícil de identificar y suele confundirse con la carencia de alguno de estos otros nutrientes. El tratamiento será, como ya es habitual en los casos de sobre fertilización, un buen lixiviado del medio para eliminar los residuos que queden en el sustrato. Siempre que hagamos esta operación debemos emplear tres veces el volumen que tenga la maceta en agua. Por ejemplo, si estamos usando unos contenedores de 4L lo normal es usar unos doce litros de agua para asegurarnos de eliminar el exceso de fertilizante. Por último conviene regar con una solución ligeramente abonada (a una tercera parte de la dosis habitual) con fertilizante completo para reponer los otros nutrientes que también hemos arrastrado durante la limpieza.  . CARENCIA Y EXCESO DE POTASIO (K) El sistema respiratorio de la planta, el sistema enzimático y la síntesis de proteínas y clorofila necesitan potasio, ayuda además a luchar contra las plagas y las enfermedades y a mantener la presión interna de agua que sostiene la planta, si la planta pierde esta presión se marchitará y los tallos serán débiles, también las plantas que están produciendo semillas necesitan un buen aporte de potasio. Los síntomas de una deficiencia de potasio incluyen: amarillamiento y aparición de zonas con necrosis en las puntas, bordes y entre las venas de las hojas más viejas, las raíces se infectan fácilmente y los tallos débiles no son capaces de sostener las plantas por falta de presión interna también las hojas pueden curvarse hacia abajo y en algunas ocasiones los tallos y peciolos (rabillo que une la lámina de una hoja a su base foliar o al tallo) adquieren un color rojo fuerte o púrpura a causa de la deficiencia de potasio. Estos síntomas suelen aparecer inmediatamente después de una helada que precipite el potasio e impida que las plantas lo absorban, también la deficiencia del potasio es común en sustratos con un PH ácido.   La sobre fertilización de potasio se da en raras ocasiones y es difícil de identificar debido a que se parece mucho a los síntomas carenciales de otros nutrientes. Cuando se produce un exceso de potasio se producen carencias de magnesio, manganeso, y a veces, hierro y zinc. Por ello, como siempre, la mejor solución es lixiviar el medio de cultivo con agua abundante o aplicar algún producto para limpiar de sales y residuos las raíces de las plantas. CARENCIA Y EXCESO  DE MAGNESIO (Mg) El magnesio es necesario para la fabricación de la clorofila, cuyo átomo central es el Magnesio y carbohidratos, es una deficiencia frecuente en plantas cultivadas en macetas, puesto que muchos abonos no lo incluyen, cuando falta magnesio empieza a aparecer en las hojas medias puntos de necrosis de color marrón óxido y/o zonas de tono amarillo difuso, los nervios de las hojas suelen permanecer verdes, las hojas se curvan hacia arriba y se necrosan las puntas y los bordes, también los nuevos brotes pueden nacer deformados. Es posible que la planta comience a palidecer y que la planta muera.   El exceso de Magnesio es muy difícil que se produzca. Lo que puede ocurrir por un exceso de este mineral en nuestras plantas es que impida la absorción de Nitrógeno. CARENCIA Y EXCESOS DE AZUFRE (S) El cannabis utiliza el azufre para ayudar a regular el metabolismo y como constituyente de vitaminas, aminoácidos y proteínas, como es un contaminante muy frecuente no es habitual encontrar deficiencias, si falta azufre las hojas nuevas adquieren un tono verde brillante y las puntas se retuercen, pero sin aparecer puntos de necrosis, después toda la planta palidece y el verde claro se va convirtiendo en amarillo intenso, también los tallos y peciolos pueden coger tonos púrpura.   En caso de tener una sobre fertilización de Azufre, una EC baja, los daños serían mínimos. Con una EC alta, las plantas absorberán el exceso de Azufre, bloqueando la absorción de otros nutrientes. Esto provocaría un desarrollo limitado de la planta en general, y un menos desarrollo de las hojas. Las puntas y los bordes de las hojas perderían color, quemándose en caso de ser una toxicidad severa CARENCIA Y EXCESO DE HIERRO (Fe) El papel que juega el hierro en el desarrollo de la planta no se conoce con demasiada exactitud, pero se sabe que sin hierro cesa la formación de la clorofila, cuando falta hierro las hojas más jóvenes se vuelven amarillas, aunque no hay necrósis, salvo en los casos más graves, y los nervios permanecen verdes, los síntomas son similares al de una deficiencia de magnesio, pero con la diferencia de que el hierro no afecta a las hojas bajas, las deficiencias del hierro tiene en muchas ocasiones su causa en el desequilibrio del PH o en la acumulación de sales en la tierra. Es posible que las deficiencias de hierro aparezcan junto con deficiencias de magnesio y zinc, en ese caso los síntomas se mostrarían simultáneamente. Es muy raro que se presente una toxicidad por hierro a no ser que se haya añadido artificialmente en exceso. Los síntomas son: –      Aparición de manchas marrones en las hojas. –      El exceso de hierro no daña directamente al cannabis, aunque evita la absorción de fósforo que sí puede perjudicar la cosecha. CARENCIA Y EXCESO DE MANGANESO (Mn) El manganeso juega un importante papel en el sistema fotosintético, las carencias de este elemento no son comunes. Aparecen manchas de color amarillo más o menos coloreadas en el limbo de las hojas, la clorosis puede invadir todo el limbo que es entonces amarillo con las nervaduras verde pálido, posteriormente aparecen manchas necróticas blanquecinas, los peciolos están muy alargados y verticales. Las causas para esta carencia pueden ser la deficiencia del suelo o el pH alto. El exceso de manganeso provoca: –       Que éste precipite en forma de pirolusita (mineral del grupo de los óxidos). Esto provoca manchas marron-amarillentas en las hojas. Estas manchas están, inicialmente, alrededor de los nervios central y laterales de la hoja. –       Pérdida de vigor general. –       Deficiencias de hierro y zinc. CARENCIA Y EXCESO DE BORO (B) El papel bioquímico del boro no está claro, pero la planta no puede completar su ciclo vital sin él, su deficiencia no es frecuente, las raíces dejan de crecer al cesar la síntesis de ADN, las hojas jóvenes de la corona se ennegrecen y mueren, la cara superior de los peciolos presentan manchas marrones y acorchadas con grietas transversales, la corona se rompe, se necrosa y se pudre en algunas ocasiones. Puede afectar gravemente el rendimiento por la podredumbre de la raíz y la disminución de la cantidad de azúcar por rebrotes. El exceso de boro aparece en las hoja adultas, surgiendo un amarillamiento característico en las puntas. Esta clorosis se extiende con una coloración amarilla anaranjada a los bordes y entre los nervios. Posteriormente, los bordes se necrosan y, en casos agudos, se produce una fuerte defoliación e incluso la muerte de la planta. CARENCIA Y EXCESO DE MOLIBDENO (Mo) El molibdeno le sirve a la planta para transformar el nitrógeno en compuesto que pueda utilizar, también es un constituyente de algunas enzimas, las plantas necesitan menos cantidad de molibdeno que de cualquier otro elemento, aún así las deficiencias son comunes, las hojas centrales de la planta palidecen y luego amarillean, estos síntomas se extienden también a los nuevos brotes que crecen retorcidos y deformados, los primeros síntomas son similares a los de la deficiencia de nitrógeno, pero si se añade nitrógeno los síntomas remitirán durante unas semanas pero volverán más adelante. Los casos de exceso no son muy frecuentes, habiéndose descrito plantas crecidas en zonas de minas con hasta 200 mg/kg materia seca en hoja sin síntomas de toxicidad. La corrección de suelos con exceso en Mo es siempre más difícil que la corrección de las carencias. CARENCIA Y EXCESO DE ZINC (Zn) La carencia de zinc es más habitual de lo que pensamos, y comienza con unas rayas blancas en las hojas nuevas, se doblan y se arrugan, detiene el crecimiento de los cogollos, cuando falta en floración, se vuelven duros y secos. No suele haber casos de toxicidad por Zn en suelos básicos, debido a que en suelos con pH altos el Zinc se inmoviliza. Es posible la toxicidad en suelos ácidos o en terrenos cercanos a minas de Zn o cuyo material originario han sido rocas ricas en este mineral. Las plantas pueden presentar clorosis debido al bajo contenido en Fe (el Zn impide la reducción del Fe y su transporte por el interior de la planta). CARENCIA Y EXCESO DE COBRE (Cu) El cannabis utiliza el cobre en la transferencia de cargas eléctricas que realiza la planta para absorber agua y nutrientes, forma parte de algunas enzimas e interviene en la regulación del contenido de agua en la planta, las deficiencias de cobre son raras sobre todo si se riega con agua del grifo, cuando hay una insuficiencia de cobre las hojas jóvenes se marchitan y los bordes se curvan hacia abajo, se mueren las puntas y los bordes de las hojas y la planta parece que está marchita. El exceso de Cobre, aunque se esencial, resulta extremadamente tóxico para las plantas, incluso cuando se trata de excesos menores. Los niveles tóxicos ralentizan el desarrollo general de la planta. Los cultivadores hidropónicos deben vigilar su solución cuidadosamente para evitar los excesos de Cobre. CARENCIA Y EXCESO DE CLORO (Cl) Es un elemento esencial para el desarrollo de las plantas ya que es fundamental para que estas realicen correctamente la fotosíntesis. El cloruro es activador de diversas encimas e interviene en el proceso de división celular, también incrementa la presión osmótica de las células que regulan la apertura y cierre de los estomas contribuyendo a la regulación de la humedad en el interior del tejido vegetal, así como interviene en el transporte de otros nutrientes. Como el cloro se encuentra presente en casi todos los suelos y aguas (incluida la del grifo) no es una carencia habitual en nuestros cultivos de cannabis. Además prácticamente todos los fertilizantes comerciales contienen cloruro en una cantidad adecuada para el cultivo. En cambio si es frecuente encontrar algunos cultivos con problemas causados por la toxicidad del cloro. Los síntomas son: –       Adelgazamiento de las hojas, con tendencia a enrollarse. –       Amplias neurosis que provocan que las hojas se sequen. –       Se puede llegar a confundir el exceso de cloruros con la deficiencia de potasio, de ahí que sea necesario acudir al análisis químico de las hojas. CARENCIA Y EXCESO DE CALCIO (Ca) Los síntomas de la deficiencia de Calcio aparecen primero en las hojas y tejidos jóvenes, el crecimiento se inhibe y las plantas tienen la apariencia de un arbusto. Las hojas más jóvenes son usualmente pequeñas y deformadas, con manchas cloróticas de color café que se desarrollan en el margen de la hoja, las que se esparcen y eventualmente se unen en el centro de las hojas. Las nervaduras también son café, lo que hace una característica típica de plantas deficientes en Calcio, nervaduras oscuras en hojas completamente necróticas. Las hojas pueden verse ajadas y partidas. El crecimiento de los meristemos (son los tejidos responsables del crecimiento vegetal) en la raíz se detienen en las plantas deficientes. El exceso de calcio es bastante común pero difícil de detectar a simple vista. El riego con agua corriente es su principal causa, debido a que contiene demasiado calcio. Afecta sobre todo en cultivos con macetas, donde el calcio sobrante se acumula en cada riego. Los excesos de calcio en el substrato elevan el pH y la EC, bloqueándose la disponibilidad de otros nutrientes, concretamente potasio, hierro, cinc, cobre y fósforo. Cuando el agua de riego contiene excesivo calcio, para evitar que se acumule, se debe lavar la tierra antes de la floración, posteriormente realizar un trasplante, y al final de la floración volver a lavar la tierra.